miércoles, 16 de junio de 2010

Cuando callo (Soneto)

Me enajena el amor que me retiene,
que de puro y altivo me acongoja,
y en el susto de mi alma se deshoja
el camino pasado y el que viene.
Sin vivir, que me mata y me revive,
prisionero del juego de su estado.
¡Un veneno potente nos fue dado!
Eficaz para el pecho del que escribe.
Pero todas las causas que develan
de su sueño a mi mente distraída
no se pueden reunir en un soneto.
Letras, vida, golosinas que anhelan
mis sentidos en esta acometida
son los que te hacen mi estar, secreto.

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